Despejar la mente, clave de la felicidad

Seguramente tú como yo has oído que muchos de nuestros problemas se deben a que siempre traemos en mente muchísimas cosas y las pensamos y pensamos durante mucho tiempo produciéndonos estados de ansiedad. Se dice que  es un mal de este siglo, porque con los avances tecnológicos, eso que hacían nuestros abuelos de dejar un problema laboral en el trabajo o no llevar a la oficina un problema personal no es opción para nosotrxs. Los dispositivos móviles nos permiten estar en constante contacto con personas y situaciones, haciendo que si son negativas, no podamos dejarlas de lado ni por un minuto, abonando en la constante creación de pensamientos que nos agobian.

La propuesta de diferentes enfoques filosóficos y psicológicos que ayudan a evitar esta situación radica en generar  la capacidad de despejar nuestra mente, lo que automáticamente nos relajará. Pero para poder acceder a ello debemos entonces entender ¿Qué es la mente?

La mente según el budismo es un continuo inmaterial cuya función es percibir y comprender objetos. Debido a que la mente no es un fenómeno físico y carece de forma (no se encuentra en el cerebro ni en ningún lado tangible), los objetos materiales no pueden obstruirla, de ahí la idea de que si deseamos liberarnos de los problemas y alcanzar verdadera paz y felicidad, hemos de mejorar nuestro conocimiento y comprensión de la mente, pero sobre todo debemos  aprender a liberarla.

La mente entonces no es algo material y es ajena a las circunstancias externas, es decir, si bien no podemos cambiar determinadas circunstancias, lo que sí podemos hacer es decidir la manera en que nos afectan.

Una manera de lograr calmar la mente es a través de la concentración, cuando nuestra mente está libre de las distracciones conceptuales, permanece serena y tranquila y entonces nuestro deseo de buscar objetos de placer que nos calmen se debilita de manera natural y nos sentimos satisfechos y felices. Es decir, la concentración nos permite dejar ir esos pensamientos que tanto rumiamos y que son justamente los que nos producen ansiedad. El que una persona nos haya visto feo, el nuevo modelo de celular, el tono en que te habla un jefe deja de ser importante y comenzamos a disfrutar las pequeñas cosas maravillosa de la vida que tenemos enfrente y que generalmente ignoramos.

Desde la primera vez que lo oí me hizo sentido, sin embargo las dudas me asaltaron ¿Y qué significa eso y cómo lo logro? Bueno pues aquí algunas técnicas para mejorar nuestra concentración:

Mindfulness

Esto más que una corriente filosófica –aunque muchas de las tradiciones religiosas del mundo utilizan mindfulness de manera implícita o explícita- se trata de una capacidad básica de conexión con el presente. Tiene que ver con poner atención en el aquí y en el ahora, sin importar si estás meditando, haciendo yoga, conduciendo tu auto o comiendo. El mindfulness es vivir en el presente, no pensando en el pasado ni el futuro, es parar y observar lo que estamos viviendo en este momento; observar cómo nos sentimos sin críticas ni juicios de por medio.

Mindfulness permite reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo, aceptando activamente el fluir de la experiencia tal cual se está dando.

El estar concentrado justo en lo que haces cambia tu cerebro, mejora los ciclos de sueño, produce sustancias antidepresivas naturales en tu organismo, equilibra tus emociones, retrasa tu envejecimiento e incluso modifica tus genes.

Mandalas  

Colorear mandalas en una gran manera  de concentrarte ¡Y además es divertido! Mandala significa en sánscrito “centro, círculo o anillo mágico” y evoca las fuerzas que rigen el universo. Se trata de composiciones con base en figuras geométricas que se relacionan con lo espiritual.

Son representaciones energéticas sobre la vida, donde los colores trasmiten a su vez una serie de energías y beneficios como traernos energías positivas, equilibrio y prosperidad. Además son excelentes  para serenar la mente y generar un sistema de hábitos que te ayudan en la construcción de un modelo de estructura organizada.
Sólo recuerda que el único requisito es no pensar en nada más que en los colores y texturas del mandala.
En el link que encuentras a continuación, puedes encontrar mandalas para descargar, imprimir y poner manos a la obra.

http://www.debuda.online/mandalas/para-colorear

Meditación

La meditación no tiene nada que ver con el esoterismo ni con poner la mente en blanco; puedes verlo como un momento para conectar contigo mismx a través de una serie de sonidos y música que te ayudarán a entrar en estado de relajación.  Existen muchos tipos de meditaciones, puedes investigar al respecto y elegir una que te haga sentido. Por ejemplo, la respiración consciente es una gran herramienta para los momentos en que te ataca la ansiedad.

Con el tiempo verás que dedicarle diez o veinte minutos a una meditación al día, cambiará tu estado de ánimo y tendrás más calma en tu mente.

Oración

 

Si eres una persona  que practica regularmente una religión, te tengo una buena noticia ¡Puedes seguir orando! sólo que hazlo de manera más consciente, sin pensar en nada ni en nadie mientras lo haces, conectando con Dios y escuchando y dándole sentido a cada palabra. Si además lo haces en voz alta ¡El poder se potencializa!

Haz tus oraciones cinco o diez minutos e inmediatamente empezarás a sentir la diferencia.

LOL (Laugh Out Loud)

Seguramente has escuchado que la risa es la mejor medicina y no es mentira. Sigmund Freud atribuyó a las carcajadas el poder de liberar al organismo de energía negativa. Algo que ha sido demostrado científicamente al descubrirse que el córtex cerebral libera impulsos eléctricos un segundo después de comenzar a carcajear.

El reír activa nuestro cerebro para que éste produzca dopamina (encargado de las respuestas emocionales) y endorfinas (encargadas de regular el estrés y que además tiene un efecto analgésico) por esto, se produce una sensación de bienestar general y felicidad.

Además reír a carcajadas disminuye el insomnio, previene infartos (debido a los espasmos del diafragma que fortalecen el corazón y los pulmones), reduce la presión arterial, mejora el sistema inmunológico y la respiración.

Trata de reír, pero reír en verdad, por lo menos una vez al día. Platica con esa persona  que cuenta las mejores historias, ve tu serie de comedia favorita o busca vídeos en internet que te saquen una carcajada. Las cosas se verán muy distintas al final del día.

Mantente en movimiento

Al igual que la risa, el hacer ejercicio libera endorfinas que te hacen sentir de buenas. Pero si el gimnasio no es lo tuyo, hoy en día existen muchísimas otras opciones como nadar, correr o caminar, el Yoga, el Chikung o el Taichi. Lo importante es encontrar algo que a ti te haga feliz y hacerlo de manera consciente, sin pensar en la lista del súper o en los pendientes de la oficina mientras lo haces. Pon atención sólo en tu cuerpo, en la manera en cómo se mueve o estira, en si sientes alguna sensación o malestar, en tu respiración.

Romper con el pensamiento

Si tu día en verdad no está saliendo como querías y sientes que las emociones y pensamientos negativos están empezando a tomar el control ¡Para! deja lo que estés haciendo y tómate un café o un té, contempla por la venta el movimiento de las hojas de un árbol o de los coches en la calle. Con unos minutos que le dediques a observar y sentir la temperatura de tu bebida, el sabor y lo que te remite o el color y la oscilación de las hojas, coches o pajaritos, te harán recuperar la calma.

Estas son algunas de las muchas maneras en las que podemos darle un respiro a la mente. No olvides que una mente ex paz tiene la capacidad de crear grandes realidades así que si no lo has intentado, te invito a que lo hagas porque no tienes nada que perder y sí mucho que ganar.

 

Referencias:

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