Sistema respiratorio, nuestra unión con la vida

 

Es en el sistema respiratorio donde inicia el ciclo energético, lo primero que hacemos al nacer es respirar y al dejar el mundo  físico lo hacemos con una última exhalación. Mediante  la inhalación el oxígeno del aire entra a través de los pulmones en la sangre, donde se une con el hierro de los glóbulos rojos a través del pulmón y se suelta al final del camino (llamada respiración celular)  entrando en cada uno de los millones de células de nuestro organismo.

La función de la respiración trae a nuestro cuerpo el oxigeno y la energía del aire, el oxígeno que llega a las células da lugar a una «combustión» de las sustancias nutritivas, pero el cuerpo humano no sólo necesita este tipo de energía, literalmente a través de la respiración atraemos a nuestro cuerpo la energía “chi” o “ki”. Realmente respiramos energía, respiramos vida.

El sistema respiratorio se compone entre otros órganos de: pulmones, laringe, tráquea y bronquios; y se relaciona con la respiración, la piel, el cabello, la nariz, los vasos sanguíneos, la garganta y en lo emocional, con los límites, la tristeza, el duelo, el egoísmo, entre otras muchas cosas.

Además de oxigenar, el sistema respiratorio se encarga de la eliminación del dióxido de carbono del cuerpo.

La mayoría de las llamadas enfermedades respiratorias no son sino formas de eliminar sustancias tóxicas acumuladas en el organismo por una forma  de vida desequilibrada (alimentación, ejercicio, bebida, etcétera), por nuestras emociones (miedo, tristeza, preocupación) y nuestros pensamientos. Metafísicamente se asocia al cómo disfrutamos y fluimos con la vida.

Muchas de las crisis del sistema respiratorio se inician en la zona más alta: nariz, faringe, laringe. Posteriormente los síntomas pueden descender y dar lugar a crisis bronquiales y pulmonares. Todas las llamadas enfermedades respiratorias, no son ni más ni menos que diferentes combinaciones  de unos cuantos síntomas: tos, mocos, flemas, dificultad respiratoria… Síntomas que manifiestan el intento del organismo para librarse de las sustancias tóxicas acumuladas a lo largo del tiempo; y la aceptación y tolerancia del acumulo tóxico y desequilibrio, en la enfermedad crónica.

Los trastornos más comunes del sistema respiratorio son: alergia asmática o rinitis estacional, sinusitis, asma, gripe, faringitis, sinusitis, amigdalitis, otitis, bronquitis, resfriado o tos.

Resulta que el sistema respiratorio y particularmente los pulmones son sensibles al frío por lo que el invierno y los climas fríos y húmedos, aumenta la probabilidad de enfermarlo.

Las enfermedades respiratorias suelen ser manifestaciones de opresiones sentimentales sean exteriores (amenazas, maltratos, proteccionismo excesivo) o interiores (sentimientos de culpa, mala conciencia, sentimientos de víctima, tristeza).

A veces las gripas son tristezas que no sacamos. Cuando no ponemos límites adecuados o somos intransigentes es porque la energía del pulmón está desequilibrada, lo mismo cuando nuestra voz es tenue o muy fuerte. Si tienes la sensación de que vas a perder tu territorio o a alguien que está vinculado a él, tu inseguridad activará una enfermedad en los bronquios.

Si tienes un dolor o una dificultad respiratoria, puedes preguntarte si tienes la sensación de ahogo u opresión en tu vida. ¿”Te falta el aire» en tus relaciones familiares? ¿Te sientes limitada/o o tienes la sensación de que no te mereces ser feliz? ¿Te sientes triste y deprimidoa/o, no reconoces tu valor personal y no haces las cosas que te gustan?

La buena noticia es que siempre podemos hacer algo para fortalecer el tan importante sistema respiratorio:

A) Ejercicios de respiración para ayudar al sistema respiratorio

El mejor ejercicio respiratorio es la consciencia, darnos cuenta de lo poco o mal que respiramos e intentar respirar más. El sólo hecho de observar la respiración la vuelve más profunda y tranquila. Muchas técnicas de relajación, consciencia corporal o meditación se basan en este sencillo y sorprendente hecho.

Otra buena manera de hacer ejercicios respiratorios es hacer ejercicio o trabajo físico. Con  el ejercicio, cuando el cuerpo necesita más energía, pide más oxigeno para llevar a cabo una mejor  combustión de los nutrientes de la sangre o los almacenados en la célula para aumentar la energía necesaria para mover los músculos, de esa manera aumenta inevitablemente la respiración. Con un ejercicio activo se puede incrementar hasta 20 veces el valor normal de oxígeno.

El Qi-Gong, tiene ejercicios para tonificar le pulmón, a través de la activación del punto Ren Mei 17. Si te interesa esta gimnasia de la salud, puedes consultar el siguiente video: https://www.youtube.com/watch?v=u0AqKrgxAiM

B) Afirmaciones

Como siempre, contamos con el poder de la palabra para reprogramar esos patrones mentales, conscientes o no, que están jugando en nuestra contra.

Escoge la que más te llame la atención de la lista de abajo.  Recuerda repetirlas tres veces seguidas y hacerlo al menos tres veces al día (en la mañana, en cualquier momento del día y en la noche) durante 21 días y mejor si son 33.

  • Inspiro la vida en perfecto equilibrio.
  • Tengo la capacidad de inspirar la plenitud de la vida. Con amor la vivo en toda su plenitud.
  • Es mi derecho satisfacer mis necesidades. Con facilidad y amor pido lo que necesito.
  • Dejo marchar todas mis limitaciones. Soy libre de ser yo.
  • Estoy a salvo. Confío en que la vida me apoya. Me expreso libre y gozosamente.
  • Me expreso libre y gozosamente. Me es fácil hacerme valer.
  • Expreso mi creatividad. Estoy dispuesta a cambiar.
  • Yo soy salud, vitalidad y energía. Absorbo todo el oxígeno y el sagrado Prana que mi cuerpo requiere para funcionar a la perfección. No hay obstáculo ni obstrucción que puedan impedirme absorber la energía cósmica presente en el aire que respiro.

C) Herbolaria

Existen hierbas y plantas especiales que nos aportan más que una curación física y efectos en la salud, se dice que también tienen poderes curativos espirituales, es decir, también trabajan para equilibrar en un nivel energético nuestro cuerpo.

 

  • Eucalipto: es la planta más recomendable en cualquier afección respiratoria por ser expectorante (ayuda a expulsar el moco) y broncodilatador. La forma más recomendable de utilizar eucalipto es en aceite esencial puro, realizando masajes en pecho y espalda. Se pueden realizar inhalaciones de vapor con aceite esencial de eucalipto, junto con pino por ejemplo. También se puede utilizar la planta seca en infusión.
  • Equinácea:  para tratar las enfermedades respiratorias típicas como gripe, resfriado, catarro, sinusitis, laringitis… elimina los síntomas de estas enfermedades ya que desinflama los cornetes nasales y es expectorante y a la vez ayuda al organismo a luchar contra el microorganismo que causa la enfermedad.
  • Jengibre: estimula la función respiratoria. En infusión es un refuerzo inmunitario muy potente para la tos, los resfriados, la gripe y la irritación de garganta. Para estos fines es recomendable combinar el jengibre con limón fresco y miel.
  • Menta: es ideal para casos de congestión nasal, sinusitis o bronquitis. Produce un frescor inmediato con un efecto tónico que mejora la circulación de la sangre local, desinflamando los senos nasales que producen taponamiento y ayudando a expulsar el moco. Se puede utilizar el aceite esencial puro y para masajear pecho y espalda, así como realizar inhalaciones. Una sola gota aplicada localmente por encima de las cejas y a los lados de la nariz alivia la congestión y sinusitis. También se puede utilizar la planta seca en infusión.

 

**Este blog tiene como finalidad apoyarte en tu sanación holística, pero si la molestia física es muy grande o persistente, deberás acudir a un profesional de la salud para que te ayude a equilibrar el cuerpo físico, una vez éste en armonía, te podrás enfocar en tu sanación emocional, mental y/o espiritual.

Referencias:

1 comentario sobre “Sistema respiratorio, nuestra unión con la vida

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