De la felicidad y otras quimeras

En esta ocasión, me gustaría continuar con el tema de la construcción de una realidad armónica pero desde una perspectiva más general.

En publicaciones pasadas hablé sobre la posibilidad que nos brinda la enfermedad de volvernos mejores seres, de cambiar ciertos patrones y sanar viejas heridas y por ende vivir realidades más felices. Ahora me gustaría retomar el mismo tema pero sin la enfermedad de por medio- ya que éste sólo es un camino pero gracias a las diosas no el único- sino hacerlo de una manera más universal. Es decir, de la creación de una realidad más equilibrada y más cercana a eso que concebimos como lo ideal.

Y no sé tú pero yo me he preguntado más de una vez sobre el ¿Por qué vivimos vidas poco prósperas o solitarias cuando se supone que vinimos a ser felices a este mundo? En la mayoría de los casos, trabajamos para obtener una recompensa económica que nos permitirá tener, comprar, viajar o lo que creamos nos hará felices. Buscamos compartir nuestra existencia y experiencias con otras personas en un contexto amable, agradable y amoroso y cuando nos damos cuenta vivimos como autómatas, sufrimos en la obtención y el mal manejo del dinero y/o nos relacionamos con personas que en vez de hacernos más felices pareciera nos roban la alegría.

Y lo que hacemos, en el mejor de los casos, es esperar que nos vaya mejor, desear que nos valoren en el trabajo, que nos den un aumento, que nos quieran más, encontrar a la persona de nuestros sueños y nada… que no pasa nada más que acabar frustradxs y deprimidxs y con poca fe en nosotrxs mismxs y sin terminar de comprender qué fallo o mejor dicho en qué fallamos.

Pues la buena noticia es que como he estado buscando en muchos lugares muchas respuestas hoy te quiero compartir cómo es más o menos que funciona esto de la construcción de bolas de nieves, para bien y para mal, o de eso que a nivel más teórico se conoce como los principios de la Ley de la Atracción.

Resulta que, como ya lo he comentado, las personas tienen la capacidad de construir su propia realidad –sí, tú construiste esa realidad en la que vives, eres la protagonista de tu historia y no la víctima- el punto es que lo hiciste de manera inconsciente. Así que empezar a conscientizar tu existencia te permitirá volverla realmente maravillosa.

Y lo primero que debes cambiar es el paradigma de construcción de la felicidad con el que crecimos –tú, yo, todxs- y que repetimos una y otra vez sin darnos cuenta y sin cuestionarlo, como muchas otras cosas. Y por si te preguntas ¿Porqué cambiarlo? te digo que básicamente porque no está funcionando y cuando una estrategia no funciona, lo sano y racional es cambiarla, así que ¡Dale una oportunidad!

Este paradigma de construcción de la felicidad del que te hablo tiene que ver con que creemos que cuando se cumplan nuestros deseos seremos inmensamente felices: cuando tenga el empleo perfecto, cuando gane tanto dinero, cuando me cure de tal cosa, cuando conozca a tal tipo de persona, cuando valoren mi compañía, cuando tenga amor o esté segurx o libre… Pero qué crees que la cosa no va por ahí ¡Por eso no ha funcionado!

Resulta que para atraer la felicidad no necesitas esperar que sucedan cosas o actuar de determinada manera para propiciar que todo desencadene y así llegues a esa meta que se llama felicidad, tampoco significa que te quedes esperando a que la felicidad de caiga del cielo ¡No! para lograrlo Necesitas ser feliz y realmente sentirlo. Sólo entonces todo lo que deseas se te cumplirá ¡Esto significa que la mayoría de nosotrxs hemos estado haciendo las cosas al revés! ¿Ahora ves lo que decía?

¿Y cómo logramos eso? pues vibrando en positivo, así, tan sencillo y profundo como suena. Agradece por adelantado por eso que tienes en la imaginación, conecta con la emoción que te produce pensarte con dinero, con salud, con amor, libre, segurx o como lo desees. De esta manera atraerás tus sueños. Debes sentir la felicidad, el amor, la seguridad, la  abundancia, la libertad para atraerlas y para que éstas se manifiesten, se vuelvan materiales, para que pasen del mundo de las ideas al mundo real.

Ya sé que suena idílico y hasta ingenuo, pero créanme, se los dice alguien que dejó de trabajar y ahora se dedica a hacer sólo lo que le gusta y gana dinero por ello, así que sí tengo idea de lo que les hablo.

De cualquier manera este cambio de paradigma no es tan sencillo como se lee y por supuesto que toma tiempo y esfuerzo, así que en la próxima entrega escribiré sobre las técnicas, métodos y mañas de las que nos podemos valer para crear nuestra feliz realidad.

Por lo pronto me despido y te dejo pensando en esa posibilidad de hacer las cosas de manera distinta para poder alcanzar tus metas.

Y por último te pido por favor, me dejes un comentario para saber que alguien lee lo que escribo. Me dará mucho gusto saber de ti y lo que piensas.

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